El bache que nadie arregla y la factura que te llega a vos
Ibas tranquilo, conocés esa cuadra de memoria. De golpe, el auto se hunde, el volante tira para un lado y sentís el golpe seco en la columna. El bache estaba ahí, invisible entre el agua de la lluvia o la sombra de los árboles. Tu primera preocupación: el auto. La segunda, y más importante: tu cuerpo. Dolor cervical, una contractura que no se va, la resonancia que confirma la hernia. Y la cuenta del mecánico. La municipalidad, mientras tanto, brilla por su ausencia.
La calle rota es una "cosa viciosa" y la comuna es la responsable
Para el Código Civil y Comercial de la Nación, un pozo en medio de la calzada no es un imprevisto: es un vicio de la cosa. El Artículo 1757 establece que toda persona responde por el daño causado por el riesgo o vicio de las cosas. Y el Artículo 1758 señala como responsable al dueño o guardián de la cosa. En el caso de las calles públicas, el guardián es la Municipalidad.
La jurisprudencia es contundente: un bache en la vía pública configura una "cosa viciosa y riesgosa". La comuna tiene el deber de mantenimiento y, al no cumplirlo, asume la responsabilidad objetiva por los daños que esa omisión genere. No hace falta probar que el intendente o el director de obras públicas fueron negligentes; basta acreditar que el bache existía, que causó el daño y que la municipalidad era la guardiana de esa calle.
Lo que la municipalidad no quiere que sepas: no tenés que probar la culpa
A diferencia de un choque entre dos autos donde se discute quién cruzó en rojo, acá la responsabilidad es objetiva (Art. 1757 CCCN). La municipalidad solo se libra si prueba el hecho de la víctima (que vos manejaste borracho, a contramano o a excesiva velocidad) o el caso fortuito (una tormenta imprevisible que abrió el pozo en segundos). Un bache que lleva semanas ahí no es caso fortuito; es abandono.
¿Qué podés reclamar para una reparación plena?
- Daño material: Reparación del auto, alineación, neumáticos, remolque.
- Daño moral: El sufrimiento físico, la angustia, las noches sin dormir por el dolor.
- Daño psicológico: Si quedó secuela o miedo a volver a circular por esa zona.
- Gastos médicos y farmacéuticos: Kinesiología, resonancias, medicación, todo con factura.
- Lucro cesante: Si el auto es tu herramienta de trabajo y estuviste parado.
El "Espejo" para el lector: ¿Vas a dejar que el municipio te diga que "es un bache común" y que te arreglás solo? La ley dice que el guardián de la calle paga los platos rotos.
En Base Legal, sabemos que un bache no es solo un hueco en el asfalto; es un agujero en tu economía y en tu salud. Si la municipalidad no cuida las calles, nosotros cuidamos tus derechos. Contactanos y analizamos tu caso sin compromiso: la primera consulta es el primer paso para que te paguen lo que corresponde.