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La trampa de la puerta abierta: El peligro invisible para los ciclistas en Mendoza

La trampa de la puerta abierta: El peligro invisible para los ciclistas

Iba circulando por calle Arístides, sintiendo el ritmo de la ciudad en mis pedales. De repente, sin ninguna señal previa, la puerta de un auto estacionado se abrió de golpe. No tuve tiempo ni de frenar ni de esquivar. El impacto fue seco, doloroso y totalmente inesperado. Ahí, tirado en el asfalto, mientras el conductor me pedía disculpas por "no mirar", entendí que ese segundo de descuido ajeno me había costado una fractura y semanas de rehabilitación.

¿Quién tiene la culpa?

Para la Justicia argentina, la respuesta es clara: el conductor que abre la puerta de su vehículo hacia la calle es el responsable de los daños causados, a menos que pueda probar una culpa concurrente extrema del ciclista (algo muy difícil en estos casos). El Código Civil y Comercial establece que quien abre la puerta crea un riesgo innecesario y debe garantizar que no afecte a quienes circulan por la vía pública.

La "maniobra imprudente" que las aseguradoras usan de excusa

Las compañías de seguros suelen intentar atenuar su responsabilidad argumentando que el ciclista circulaba "demasiado cerca" de los autos estacionados. Es una táctica de desgaste. Lo cierto es que el conductor tiene el deber de verificar el entorno antes de realizar cualquier maniobra, incluido abrir una puerta. Si el ciclista iba por la derecha, cumpliendo con la normativa, el conductor no tiene excusa.

Qué hacer para asegurar tu reclamo:

  • No muevas la escena si podés: Si no hay peligro inminente, documentá la posición del vehículo con la puerta abierta.
  • Buscá testigos: Los comerciantes de la zona o peatones que vieron el hecho son vitales para desmentir cualquier versión distorsionada del conductor.
  • Atención médica inmediata: Incluso si el dolor parece leve, un examen médico inicial es la prueba definitiva de las lesiones sufridas.

Muchos ciclistas terminan pagando sus propios gastos de salud o reparación de la bicicleta por miedo a un proceso legal contra un conductor que, en el momento, parece "arrepentido". Pero el arrepentimiento no cubre tus gastos médicos ni tu tiempo de recuperación.

En Base Legal, sabemos que para los conductores es un "descuido", pero para el ciclista es un accidente con consecuencias físicas reales. Si fuiste víctima de este tipo de siniestros, contactanos. Analizamos tu caso y hacemos que los responsables cumplan con su obligación de indemnizarte como corresponde.

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