Un riesgo típico de las rutas mendocinas
En muchas rutas y caminos rurales de Mendoza, los animales sueltos son una causa frecuente de accidentes graves. Un vacuno, un caballo o un perro que cruza la calzada puede provocar una colisión, un vuelco o una salida del camino con consecuencias severas. La víctima no siempre sabe a quién reclamar.
Quién puede ser responsable
- El dueño o guardián del animal: responde por los daños que cause, especialmente si no adoptó las medidas de cuidado necesarias.
- El establecimiento rural: si el animal escapó por falta de alambrado o mantenimiento, el responsable del campo puede tener responsabilidad.
- El Estado: si la ruta carecía de señalización, alambrado de seguridad o controles, puede evaluarse su responsabilidad.
En muchos casos, la responsabilidad es concurrente y conviene reclamar a más de un responsable.
Qué debe probar
- Presencia del animal: fotos, videos, testigos y el acta policial.
- Identificación: marca, caravana, color y características del animal.
- Falta de medidas de seguridad: alambrado roto, ausencia de señalización o de control.
- Daño: lesiones, secuelas, daños del vehículo y gastos.
Qué hacer después del accidente
- Llame al 911 y pida asistencia médica.
- No mueva los vehículos si hay lesiones, salvo peligro inminente.
- Fotografíe el animal, la ruta, el alambrado y los daños.
- Anote la ubicación exacta y busque testigos.
- Pida el acta policial y denuncie el hecho.
- Identifique al dueño del animal o al campo lindante.
Qué se reclama
Se aplican los rubros habituales: lesiones, incapacidad, lucro cesante, daño moral, daños materiales del vehículo, desvalorización y gastos de traslado. Si hubo muerte, los familiares pueden reclamar el valor vida y el daño moral.
Los animales sueltos no son un “accidente inevitable”: detrás suele haber un responsable y una falta de control. Documente todo y consulte a tiempo.
¿Chocó con un animal suelto?
No acepte que le digan que “fue mala suerte”. Consúltenos para evaluar la responsabilidad.