Qué es la responsabilidad civil
Todo vehículo debe tener un seguro de responsabilidad civil. Esa póliza cubre los daños que el asegurado cause a terceros: lesiones, muerte y daños materiales, dentro de los límites contratados. No es un seguro “todo incluido” ni cubre cualquier siniestro sin condiciones.
Qué suele cubrir
- Lesiones a terceros: gastos médicos, incapacidad y muerte, hasta la suma asegurada.
- Daños materiales: reparación del vehículo del tercero, con límites.
- Defensa legal: abogados de la aseguradora para el asegurado.
Qué no cubre o puede excluir
- Daños propios: el auto del asegurado no está cubierto por la responsabilidad civil.
- Exceso de la suma asegurada: si el daño supera el límite, el responsable responde con su patrimonio.
- Conducción en infracción grave: alcohol, drogas o licencia vencida pueden generar rechazos o repeticiones.
- Uso no declarado: si el vehículo se usa para fines distintos a los declarados.
Qué puede reclamar la víctima
La víctima puede reclamar directamente a la aseguradora del responsable y, si la suma asegurada no alcanza, al conductor y al titular del vehículo. También puede reclamar a su propia aseguradora si tiene una cobertura específica, como “Todo Riesgo”, aunque la franquicia y la desvalorización siguen siendo reclamables al responsable.
No confunda seguro con indemnización integral
La póliza tiene límites. La reparación integral puede ser mayor que la suma asegurada. Por eso, no acepte una oferta solo porque “lo dice el seguro”: verifique los rubros y el límite de la póliza.
Conocer qué cubre el seguro le permite negociar mejor y saber cuándo reclamar también al responsable.
¿No sabe si el seguro cubre su accidente?
Revise la póliza con un profesional. Consúltenos para evaluar su caso.